LA VERDAD DESNUDA PREGUNTAS INCÓMODAS, RESPUESTAS REVELADORAS

Juan Raúl Gutiérrez Zaragoza

“La matemática pura es, a su manera, la poesía de las ideas lógicas” Albert Einstein.

Vaya que ha resultado controvertida la actuación del Dr. Hugo López Gattel, Subsecretario de Prevención y Promoción de salud federal, mucho se podría escribir sobre ello, debido a lo vasto del tema y del personaje mencionado, empezaré por describir en una primera parte las entrevistas, del dominio público, que en particular le han realizado los siguientes medios de comunicación extranjeros citados en orden cronológico de realización: The Economist, Bloomberg/El Financiero y The Wall Street Journal.

Posteriormente me referiré, en entregas futuras, a otros hechos polémicos donde tampoco ha salido bien librado López Gattel, como la negativa de la aplicación de pruebas “rápidas”, los acontecimientos derivados de los diferentes puntos de vista que varios gobernadores de nuestro país han tenido con el funcionario federal, las estadísticas que a diario se presentan, la polémica declaración del conductor del noticiario principal de TV Azteca, Javier Alatorre y lo que se vaya acumulando.
A nadie debe sorprender que para muchos comunicadores y también para aquellos que gustamos del análisis de fenómenos sociales, el objeto de estudio sea la Pandemia del Covid-19 y del actor designado por el Presidente de la República para su combate, ya que en él se descarga la inmensa responsabilidad de salvaguardar la vida de millones de mexicanos, de su éxito o fracaso pende el destino de muchas familias.

He tenido la oportunidad, como muchos, de leer la versión completa de la entrevista realizada por Richard Ensor, Jefe de la Oficina en México del prestigiado diario The Economist, a principios del presente mes, al polémico Dr. Hugo López Gattel, Subsecretario de Salud Pública, alejado de la seguridad que brinda el realizarla en el Palacio Nacional y tener asistentes que te auxilien en la proyección del famoso Power Point vespertino, en lo que bien podría llamarse “La Pandemia de las Pasiones”, (transmitida por televisión a diario a las 19 horas).

En dicha entrevista responde a preguntas incómodas que produjeron repuestas diferentes a las versiones que le habíamos escuchado en sus cotidianos informes, también afirmó situaciones que a no pocos sorprendieron, las cuales ahora son fuente de escrutinio y de varios cuestionamientos, aquí algunos de ellos:

Respecto del caso de las mascarillas (cubre bocas) vendidas a China en febrero pasado, el alto funcionario federal acepta esta venta y el diario señala que “Durante la entrevista el funcionario mexicano reconoció que durante febrero del 2020 el país vendió a China cantidades importantes de mascarillas, mismas que ahora, por el avance de la propagación, recompra a un precio más alto”.

“López-Gatell comentó que esa decisión se tomó porque en ese momento el escenario era distinto y detener las ventas de dicho material hubiera implicado declarar un estado de alerta en México cuyas consecuencias sociales, políticas y económicas hubieran sido negativas”. Desconozco a que escenario se refería, ya que en ese momento todo el mundo, literal, sabía de la existencia de la Pandemia y sus alcances, por lo que, a decir del propio Subsecretario, pareciera que resultó más importante una ponderación política que de salud misma.

Después de responder a diversos cuestionamientos sobre el actuar del también Vocero para la pandemia, el reportero Richard Ensor, retoma el tema de las mascarillas y le pregunta: “México vendió una gran parte de sus máscaras a China en febrero. Ahora está comprando esas mismas máscaras en el mercado chino a 30 veces el precio. ¿Deberías haber detenido esas ventas?”

Y el funcionario federal responde: “Tal vez deberíamos haberlo hecho en retrospectiva. No lo hicimos. No se consideró «tenemos que hacerlo» y, de hecho, China tenía la necesidad, China tenía el poder, es decir, localizar los suministros. Y no es 30 veces, es menos. Detener eso habría implicado tomar decisiones en febrero que habrían sido extremadamente perjudiciales. Por ejemplo, habríamos necesitado que el gobierno declarara un estado de emergencia en febrero en anticipación de lo que vendría, afectando completamente la dinámica social, económica y política. Entonces, en cada momento, pensar en los contrafactuales basados en cómo resultó siempre tiene sus consecuencias”. Esta respuesta le da contenido a lo que muchos han señalado como un exceso en sus labores como funcionario de la Secretaría de Salud, ya que frecuentemente toca temas correspondientes a otras áreas de la estructura administrativa federal, en este caso de las Secretarías de Economía y de Gobernación incluso.

Reconocer un error es bueno, pero cuando eres servidor público trae aparejadas consecuencias, como bien menciona López Gattel, sin embargo, por más que trato de entender la lógica de este proceder no lo consigo, es decir, después de ver tu inventario te das cuenta que no tienes ese insumo, ni para proteger al sector que debe estar más cuidado, que es el médico, luego entonces ¿decides vender el artículo que sabes te hará falta en el cortísimo plazo?, y días después determinas comprar las mascarillas que sabías que carecías al mismo comprador que se las habías vendido anteriormente en un precio poco menor a 30 veces su valor original de venta?, es obvio que México compró de nuevo los productos que vendió a un costo mayor, por lo que hubo un diferencial entre la venta primera y la recompra posterior, ¿quién pagará en los hechos este reconocido error de falta de planeación? Adivinó, los impuestos de todos, no quien cometió el error.

Otra afirmación polémica del doctor Hugo López, “El reconocimiento que el número de casos que se informa cada tarde no es el real de casos que están en México hoy, que el gobierno publica estadísticas, que los que recopila no son precisos y para compensar eso, trata de estimar la cifra negra que falta en el sistema”. Esta afirmación da pie para otra interrogante ¿si el número de casos no es el real, la estimación que se hace actualmente es la correcta?

Aquí la respuesta de López Gattel, “En varias ocasiones, en nuestras conferencias de prensa, hemos dicho: utilizamos el modelo centinela, y en este modelo centinela no todo es visible”. Para aclarar este punto el Dr. Héctor Raúl Pérez Gómez, ex Rector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, y ex Director del Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, señaló en el programa radiofónico “Tela de Juicio” de Becky Reynoso, que “este modelo deja un grave subregistro”, lo que hace peligroso tomar como base aplicar medidas preventivas y/o correctivas cuando no se conoce la realidad, sin embargo, para acercarse a ésta se aplica un factor de corrección que en palabras del propio Dr. López Gattel indica que “En el mundo, ha habido dos o tres publicaciones, algunas más técnicas que otras, que han sugerido un factor de 10, un factor de corrección de 20, un factor de corrección de 40”, la autoridad sanitaria federal decidió que en México fuera del 8.33 veces.

Al respecto el Dr. Pérez Gómez, quien también es maestro en ciencias médicas, doctor en investigación clínica y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, señaló en los micrófonos de “Tela de Juicio”, que ese modelo centinela no considera que “al menos el 50% de los casos sospechosos terminarán siendo casos de Covid-19”, por lo que el subregistro en el conteo de casos positivos es mayor al que se reporta a diario.

Por solo analizar los números reportados el día de ayer, nos damos cuenta que esos números estarían en el rango de 68,815 casos positivos, cantidad que resulta de multiplicar los 8,261 casos indicados como positivos por el factor de corrección que aplica México que es de 8.33, ya que habría que sumarle el 50 % de los casos sospechosos que el especialista en infectología Pérez Gómez nos advierte se convertirán en reales, que según los datos federales del día que se tomó para el estudio del presente, ascienden a 10,139 a los que habría que restarle a su vez ese 50% advertido por Pérez Gómez, es decir, 5,070 casos sospechosos, que como se ha señalado, se convertirán en reales, por lo que tendríamos primero que sumar a esos 8,261 casos reportados como positivos los 5,070 casos sospechosos que se convertirían en reales, haciendo un total de 13,331 casos y ahora aplicar el factor de corrección de 8.33, lo que arrojaría la cantidad de 111,048 casos.

¿Pero qué pasa si aplicamos alguno de los otros factores de corrección que el Dr. López Gattel menciona? Hagamos la misma operación con los factores de corrección de 20 y 40, como lo declaró el propio Dr. Hugo López, por 20 el total de casos positivos sería de 266,620 y por 40, arrojaría la cantidad de 533,240.
En este manejo de las cifras, al menos un estudioso del tema como Arturo Erdely, quien estudió la carrera de Actuaría, obteniendo posteriormente los grados de maestro y Doctor en Ciencias Matemáticas, no coincide con las estadísticas presentadas por el distinguido epidemiólogo López Gattel, el doctor en Ciencias Matemáticas señala contundentemente que el factor de corrección correspondiente, por ejemplo, al 28 de marzo debería ser de 31.3 veces., ya que no tiene justificación actuarial dividir los 26,519 casos estimados al 28 de marzo entre los 3,181 casos confirmados del 08 de abril para obtener el factor de 8.33, pero al no tener López Gattell quien lo refute científicamente en los reportes vespertinos, no se volvió a hablar al respecto y más delicado aún tampoco se actualizó ese factor de corrección, así es como los 13,331 casos positivos a esa fecha multiplicados por el 31.3 de factor de corrección tendríamos una cifra de 417,260 casos en una aproximación más cercana a la realidad que al aplicar el factor de 8.33.

Así mismo, el matemático Erdely controvierte también el cálculo que presentó Lopez Gatell sobre ambas tasas de letalidad: una tasa sobre los casos confirmados y otra sobre los casos estimados, en el Palacio Nacional el epidemiólogo López Gatell presentó una tasa de letalidad sobre los casos confirmados de 7.94%, proveniente de dividir la cantidad de muertes correspondientes al 17 de abril entre los casos confirmados a ese mismo 17 de abril. La tasa de letalidad sobre los casos estimados fue de 0.98%, proveniente de dividir la cantidad de muertes correspondientes al 17 de abril entre los casos estimados al 04 de abril, es decir, se utilizaron datos de distintas fechas para calcular la tasa de letalidad sobre casos estimados y de ahí fue establecido que el número de fallecimientos confirmados sea igual al de los estimados, contradiciéndose, ya que para la tasa de incidencia aplicó el numero de casos confirmados en lugar del número de casos estimados, mostrando una variación en sus procedimientos y sin mediar argumentación alguna.

Por lo que lo más cercano a la realidad numérica, solo atendiendo lo que la ciencia actuarial postula, sin ningún tipo de matiz o sesgo político, se tendría que admitir que el factor de corrección no es un número estático y no como el prestigiado medico señala, que siempre utiliza el mismo factor, ya que lo pitagóricamente válido es el cambiar el multicitado factor cada vez que se modifiquen las cifras de casos confirmados y estimados, que en los hechos así sucede, como lo hemos visto a diario, lo que más llama la atención a algunos actuarios consultados es que no se presentó una justificación metodológica de las cifras obtenidas en los casos estimados y señalan que lo que se debió de hacer es un muestreo probabilístico, como el aleatorio simple, en virtud de que éste tiene una elevada representatividad y permite calcular el error de la muestra.

Cada vez son más los miembros reconocidos de la comunidad científica que expresan su inconformidad ante el manejo federal de la Pandemia, entre los que podemos citar a 4 ex secretarios de salud federal y 3 ex rectores de la UNAM como los doctores Guillermo Soberón, Julio Frenk, Francisco Bolívar Zapata, Octavio Rivero Serrano, Salomón Chertorivsky, Mercedes Juan López y José Narro Robles, por citar solo a algunos de los firmantes de la carta publicada en redes sociales el 27 de marzo pasado, personajes que conforman un grupo multidisciplinario de especialistas que, en su escrito, hacen una serie de reflexiones sobre el manejo de la crisis del coronavirus en México.

Por otra parte, es de destacar la gran popularidad que tiene entre la población el Dr. López Gattel, la encuesta más reciente de Mitofsky, denominada “Evaluación de Instituciones frente al Coronavid-19”, dada a conocer el día de ayer, indica que 57.5 % de los encuestados califica de manera positiva su labor, dejando números de 15.0 % a los que evalúan mal la actuación del galeno.

Así las cosas, le preguntaría a Usted dos cosas amables lectores, ¿En qué parte del porcentaje sitúa a la comunidad científica, dentro del rango que evalúa bien a López Gattel o en el de sentido negativo?

Y, Si tuviera que escoger, ¿A qué grupo le confiaría su vida?

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